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jueves, 12 de noviembre de 2015

MÁS TRABAJO COMO PINTOR MERCENARIO en Bolt Action



Aquí os dejo otro encargo de pintura que he preparado en dos semanas, la primera para peanas y capa base de estos soldados alemanes con verde fieldgrey; y una segunda semana donde he perfilado el resto de detalles; incluido cammo Splittertarnmuster en algunos cascos con fundas y ponchos de la mochila.

Contento con el resultado y la velocidad de pintado. Hago encargos a toda la península, os podéis poner en contacto conmigo en shifty_ones@hotmail.com para trabajos de fantasía, histórico y juegos de mesa tanto en 28 mm como en otras escalas.

Sin más, 49 miniaturas listas para darlo todo por su contento general:








Eclecticonsejo: No pongáis morteros inexperienced o novatos, no seáis ratas. 




Los lideres de unidad que no señalan son los padres.





Más alemanes enfadados. Con esos humos normal que no ganarán la guerra.





Más equipos de armas con su peana. A veces es interesante hacerlas unificadas 
y otras dejarles sueltos, pensadlo antes.






Y tras barnizarlos con el aerógrafo, foto grupal con luz natural. 





Los próximos encargos son Japoneses de Bolt Action, un juego de mesa como el Gears of War y una expansión del Descent II y un equipo de Blood bowl. Mientras, en Bolt Action os haré una reseña de Ostfront; uno de los libros de Teatros del juego; os iré posteando los avances en mi ejercito aleman con sus dos vehículos Hanomag, Panzer III, Motos y Puma pintados con técnicas de aerografo y envejecimiento; y os comentaré mi participación en la III Liga de Bolt Action de Quimera, donde de momento soy Vin Diesel por la cantidad de empates que llevo en la primera vuelta; y el Torneo de Quimera del 29 de Noviembre (hay plazas aún, es buen momento para apuntarse) 

Recordad que si tenéis un ejercito color plástico o metal, solo imprimados o sin ni siquiera sacar de la caja o del blister; yo os ahorro ese tiempo y os los dejo listos para guerrear con ellos. Como dijo Rick Priestley, las miniaturas pintadas sacan más seises. Esto es así.

sábado, 9 de mayo de 2015

TOC EN MINIATURA






Quizá no todo el mundo sepa lo que es un TOC, o trastorno obsesivo compulsivo. Quizá no asociemos a que viene esto y que tiene que ver con miniaturas, aficiones diversas o nosotros mismos. 

Pero todos tenemos a alguien conocido con TOC, aunque no lo sepamos. Este trastorno es sencillo, realizas acciones o tienes pensamientos absurdos. Te resistes a ellos o realizas acciones para cambiar ese chip, a veces de manera ritual. No sabes porque tu haces eso, pero sabes que no es normal y que proviene de ti mismo, siendo todo excesivo o irrazonable. Todo interfiere en tu vida, incluido socializando o trabajando.



- ¿Toc Toc?
- ¿Quién es?
- Soy Rick Priestley y te voy a convertir en un ser compulsivo.

Hay gente que tiene que entrar en una habitación concreta de su casa de espaldas. Eso les quita ansiedad. Quizá habréis visto a gente que se lava las manos infinidad de veces. Todo es TOC. O los hipocondríacos. O los que tienen que ordenar todo a su manera todo el rato. 


lunes, 13 de abril de 2015

ESQUIVAR LA BALA



Sigo un poco la blogosfera, sobre todo a determinados personas, clubes o asociaciones; y entre ellos hay un blog llamado El Diario de un Friki de Endakil que le echo un ojo de vez en cuando. El espíritu del juego del autor siempre me ha gustado. Os lo recomiendo.



Hace poco Endakil escribió un artículo muy interesante sobre esquivar la bala que no es ni más ni menos que esos momentos en que dejas pasar algo en la vida adrede, no involucrándote aposta; en este caso concreto un wargame o un juego. Lo que implica un ahorro considerable, en dinero, tiempo y espacio. Y ganas, sobre todo en ganas y motivación.



Yo en 8ª edición de Warhammer.

En mi caso he esquivado balas, no muchas o tantas para el tiempo que llevo con esto de las miniaturas; pero si lo suficiente como para escribir un poquito sobre ello. Más que nada porque o lo he tenido muy claro que lo dejaba pasar, porque no hubo retroalimentación o porque soy pobre como las ratas.



WARHAMMER 40.000

La primera vez que me adentré en una tienda de Games Workshop no entré ilusionado como mucha gente, entré flipando. Había un maremagnum de chiquillada jugando y gritando, un mogollón de gente con polos rojos locos arengando a la muchedumbre y un montón de figuras por todos lados. Un dependiente clásico de GW en Madrid me asaltó a preguntarme con su vocecita si conocía el nuevo codex (perdona, ¿cómo dice usted?) de la Guardia Imperial (¿Star Wars?) y me fui alejando sin dejar de clavarle la mirada dando pasos hacía atrás. Aún no entendía nada. Ni siquiera si era un dependiente.




Traducción:
¿Conoces el codex Guardia Imperial? ¿Conoces el codex Guardia Imperial?

Este fue mi primer contacto con Warhammer 40k. Hasta entonces no sabía ni que había figuras de este estilo, como para saber lo que era el cuadragésimo primer milenio y que solamente había guerra. Al principio me descolocaba el tema peanas redondas viniendo de Heroquest, era como para gente que sabía más de este mundillo. Luego me encontré que el hermano de un amigo tenía una banda de Orkos guardada en una vitrina como oro en paño. Otro gran amigo dijo que jugaba de joven, que era super divertido (''¡Se encasquillaba el arma al tirar un dado!!!'' me repetía una y otra vez) y le compré la caja de inicio de tercera edición. Si, un pastizal con 18 años. He tenido que buscar que venía con Eldars Oscuros, jugamos una partida tremendamente mala y... nunca más se supo.

Así que mi curiosidad ya empezaba a ponerme en línea de tiro, hasta que leyendo White Dwarfs españolas antiguas vi que eso molaba. Que este juego tenía muy buena pinta. Que las miniaturas eran graciosas, que el universo era muy amplio, que jugaba mucha gente y que también había enanos espaciales. Así que le regalé a un amigo Hermanas de Batalla (soy muy generoso yo), mientras que conseguí Marines del Caos y... nunca más se supo.

Más adelante un gran amigo, otro más; que trabajaba en GW por aquel entonces, me dijo de jugar a W40K, que lo intentase que el Fantasy no le gustaba... Así que rebuscando me hice con unos cuantos Necrones (un Informe de Batalla de GI contra Necrones me gustaba tanto que estos T1000 me enamoraron), otros tantos de 13º compañia de los Lobos Especiales (a ver... tenían lobos, eran espaciales y eran malos, todo molaba) otros Marines del Caos de Nurgle (al principio eran marines normales pero era un adolescente muy guarro y se transformaron ellos mismos) y unos cuantos soldados de la Guardia Imperial porque me encantaban los Sentinels y los Karskin de Juan Diaz. Monté muñecos, leí reglas, pinté y al jugar... nunca más se supo.

Y a la tercera fue la vencida. Si ya con 500 puntos mínimo de cuatro ejércitos diferentes no juegas, déjalo. Y lo dejé de lado.



Michael J Fox con cuchillas relámpago. 
Menos mal que no tenía Parkinson por aquel entonces

Realmente en 15 años pongamos, sólo he jugado una partida a este juego. Partida en el suelo, sin escenografía y sin saberme las reglas porque no me las explicaron. Sólo conservo Necrones (unos 400 puntos para jugar a Patrullas), un Sentinel y a Yarrick de la Guardia Imperial. Con el resto, incluido el manual prestado a un conocido; me he ido desprendiendo de todo.

Si esto era una bala, era una bala muy rara. No la dejé pasar yo. o sí... No lo sé. Hasta tres veces me impactó, pero nunca me llegó a herir de muerte. No me arrepiento de no haber invertido tiempo o dinero en este universo, pero el no haber jugado ni una partida en condiciones si que me toca la moral. La estética barroca me encantaba (grande John Blanche) y sus reglamentos iniciales (Rick Priestley de nuevo y Andy Chambers son unos cracks) eran sencillos, y llenos de lagunas; pero divertidos. Y se jugaba con menos miniaturas. Oldhammer a muerte.

Quizá en el cuadragésimo segundo milenio lo juegue.



CONFRONTATION

Rackham la verdad es que lo petó. Tenía las mejores miniaturas de fantasía que se habían hecho hasta ese momento (y para mi pocas ahora la igualan) Esta empresa francesa empezó a hacer miniaturas en metal blanco con un detalle y una personalidad muy marcada, diferente a la todo poderosa Games Workshop, a la que hizo tambalearse sobre el nuevo milenio.



Siempre dejaban la peana tal cual, pero
OJOCUIDAO

La clave para mi era el tamaño de las miniaturas y su esculpido, sobrepasando los 28mm; que permitían lucir la pintura, sobre todo viendo a los artistas que las pintaban. Aquí empezó la locura con el NMM Metales No Metálicos y el verdadero auge del hobby en España. ya que Games Workshop se puso las pilas por esta sana competencia.

Así que hubo un disparo, que me hirió; pero no de muerte. Ya que me hice con unos enanos que hace poco vendí en el Mercadillo de la gran tienda de Toys & Soldiers. Unos enanos Tir Na Bor que iba a usar como matadores en mi ejército de Warhammer. Así que me leí las reglas del juego que hizo Rackham, pero nunca jugué. Nunca pasé de un segundo enano héroe, que sigo vendiendo. Prefería las batallas. No las escaramuzas. 

¿Qué le pasó a Rackham? Rackham se volvió loca, se pegó un tiro. 


¿Os imaginais a Michael Bay de aparcacoches?






El señor de los Anillos El Juego de Batallas Estratégicas



¿Qué levante la mano quién NO ha tenido una miniatura de El Señor de los Anillos en la mano? Pues eso.


Alessio Cavatore y Mattwardcoffcoff (TOS) crearon un manual con muy buena pinta, que áun conservo (esperad que me giro y miro en mi estantería) que aún conservo si; y que permitía recrear escenas de los libros de Tolkien y de la película-universo de moda por aquel momento. Si, las de Peter 'NohehechonadadivertidodesdeTumadresehacomidoamiperro' Jackson.

La idea era genial. El momento perfecto. Las miniaturas de los Perry, Morley y Nelson son obras maestras. Pero el sistema de juego le faltaba chispa. Y le sigue faltando. Luego probaron hacerlo más grande. Y ahora el Hobbit.. Pero sigue siendo un quiero y no puedo.


NO son miniaturas de Alessio, Nelson y los Perry 
con una miniatura de mumakil tumbado.




Me hice el escenario de La Tumba de Balin, con escenografía y todo. Pero no lo jugué. Me hice la Compañía del Anillo con Alatriste incluido, con Orcos de Moria y además un destacamento aparte de Rohanienses. Que a mi los vikingos sin cuernos me ponen. Y el tema caballo o montado también.

 Tocó, pero no hirió de muerte. Y eso que era un amante de esta obra de Tolkien antes de todo el boom y se mezclaba el tema wargame... Pero siempre fué un bala de fogeo.



WARMASTER

Warmaster es genial. Pero cuando me interesó ya estaba descatalogado. Y ya. No hay mucho más que contar, salvo que el sistema tiene ideas geniales (otra vez Rick Priestley) y que se ha vuelto de precio prohibitivo.


Mini-miniaturas muy cuquis.


Warmaster es el universo de Warhammer Fantasy (punto a favor) con miniaturas de 10 mm (punto a favor) muy táctico y estratégico (punto a favor) que ocupa poco espacio y se pinta relativamente rápido (punto a favor) pero es difícil de conseguir el material original, recurriendo a compañias diferentes con calidades diferentes... Y no me puedo calentar, porque no lo veo en la tienda o no lo puedo tocar.. o no quiero.

Me sigue interesado, pero el rifle que me dispara tiene silenciador; y no veo desde donde me dispara para cubrirme.




INFINITY

Es encomiable lo que ha hecho esta empresa gallega. De momento Corvus Belli son la Rackham del 2000, esperando que no tengan la misma suerte (seguro que no); con un plan muy agresivo de lanzamientos y llevándose mucho jugador debajo de su ala.



Sencillamente perfectas.. Y he usado un ejemplo al azar.


Las miniaturas son geniales, el pintado de Ángel Giraldez es brutal y el reglamento mola, unido a un trasfondo trabajado pues resulta un wargame que ha triunfado en todo el mundo y va a más. Sin embargo a mi no me gusta mucho ese tipo de ciencia ficción, orientada a los robots y con toque manga (cosa que han cambiado con el tiempo) y en su momento escuché disparos, pero no sería a mi.. de momento.



FLAMES OF WAR

Antes de Bolt Action, la primera opción era Flames of War. FOW tiene un entorno competitivo y jugadores a lo largo de todo el país, algo bueno y malo desde mi punto de vista cuando te inicias y quieres ponerte al día.

La clave no fue la comunidad, las traducciones, las miniaturas caras.. Sino que la escala de 15mm me iba a resultar incómoda para pintar. Y pintar es una parte muy importante para mi en el hobby. Diría que un 50%, repartiéndose el resto del pastel el resto de características de un wargame. Y hacerlo a nivel de Compañias me abrumaba, por conocimientos y por trabajo.

Esquive la bala para que Bolt Action me acribillase a bocajarro.


Esta caja esta en sitios a 30 euros. OFERTAZA
Amigos que alguna vez os regalé algo: si es un regalo no puedo decir que no.

Me encantaría probar este juego, sobre todo su versión en Vietnam. Las balas puedo esquivarlas, pero no sé por cuanto tiempo la verdad.




X WING

Este juego lleva casi tres años en el mercado, y su mecánica y sencillez con gran curva de dominación me atrajo desde el primer momento.

Pero la bala fue perdiendo fuerza la verdad. Primero porque la caja de inicio está bien, pero se me queda corta.. De echo incluso comprando dos, se queda corta en mi opinión (naves, dados, etc) Segundo porque es un juego que te ''obliga'' a comprar, sobre todo con el tema de las cartas de pilotos, dados, naves adicionales.


Tengo claro que naves tendría. Muy claro.


La bala perdió fuerza porque iba a generar mucho gasto sin pintar, para solo jugar. A un gran juego. Cierto. Pero solo jugar. Y yo quiero una experiencia más completa. Aunque hay gente que pinta y retoca sus naves como los chicos de Crying Grumpies de una manera muy chula.

Las cosas buenas de este juego: es Star Wars. Todo lo que diga de más queda por debajo.




KENSEI

Cuando salío Kensei de Zenit Miniatures me leí el manual un par de veces. Tenía sumurais, es una empresa española, varios ejércitos con trasfondo, miniaturas muy chulas, ninjas (NINJAS!), escenografía muy currada, etc; pero el sistema de juego no me convencía nada.

En mi humilde opinión el sistema de juego era muy parecido a Warhammer. Tanto que se me quitaron las ganas. Pintar es importante pero necesito retos jugando, que me retroalimenten para seguir motivado y mejorar.

Y la bala se perdió, pero siempre he seguido todas sus novedades. Pero a cubierto del fuego enemigo. Porque hace unos meses sacaron el nuevo reglamento, y me daba miedo dejarle a la vista un punto vital al tirador; sobre todo después de ver las miniaturas de Criaturas del juego, un toque fantástico que le ha sentado genial.


Una de las muchas criaturas celestiales. Calidad.


De momento sigo a cubierto, pero no por mucho tiempo. Lo sé.



KINGS OF WAR

Pues Mantic siempre me ha parecido una empresa curiosa. Al principio como creadora de proxies o miniaturas sustituibles en Warhammer Fantasy (No muertos y Orcos son geniales)  y luego con su propio sistema de juego, mucho más interesante que Octava edición (en mi humilde opinión) y más directo y limpio, en tiempo y reglas.

14 Libras. Si. Son 20 Orcos.


Estuve tentado de participar en su último Kickstarter. Y me rajé al final. Una mezcla de, ya tendré tiempo y ya investigaré más. Pero la bala, aún no me tocó.



MARS ATTACK y RIVET WARS

No son Wargames del estilo de los anteriores, pero si lo son al uso. Y estas balas si han dado. Pero soy pobre. Y no he podido tener la solvencia económica para comprarme ninguno. La bala me ha dado y me ha herido, pero en el corazón. (VIOLINES)

Mars Attack es otro juego de Mantic, en el universo de este comic. A ver, es un wargame muy sencillo pero que tiene dos cosas que me encantan: Marcianos cabrones y tomarse poco en serio a sí mismo.


Si. Son vacas en llamas. 
Quizá haga mi FLAMES OF COWS.


Rivet Wars es un wargame de tablero, muy sencillo y basado en la primera guerra mundial, mi gran olvidada. La bala ha tocado hondo porque es un conflicto que me interesa conocer poco a poco, porque no tengo un juego de coolminiornot (aunque he jugado a todo lo jugable de Zombicide) y porque es un juego de mesa-wargame para iniciar a gente a esto de manera rápida y atractiva, como Alessio Cavatore de rubia en la foto de arriba.

Con esto valdría para mi interés pero es que luego ya ves el juego y sus miniaturas y ya mueres de amor.


Son geniales. Headshot incoming.




Al final el post es una mezcla de balas esquivadas y postergadas. Como cuando te guardas una bala para ese forajido del que juraste vengarte en el rancho tu tu tía May en Colorado con el viejo revolver
DEAD MAN'S HANDmierda que se me olvidaba. Aunque este estoy deseando que la bala me dé y me desarme en la calle principal mientras suena algo de Ennio Morricone.


Dead Man's Hand. La mano del hombre muerto.


Algunos veréis ilógicas mis decisiones, otros pensaréis que debo de probar este o aquel juego y otros sólo deseáis que deje de escribir. Para todo eso, no os lo guardéis; tenéis esa cajita debajo para comentar lo que queráis.











martes, 24 de febrero de 2015

LA WARHAMERIZACION: EL ESPÍRITU DEL JUEGO.

Warhamerización, o dícese del efecto de parecerse a este otrora brillante juego a diferentes niveles: sistema de juego, estrategia empresarial o espíritu del jugador.

Posiblemente es lo más pedante que he escrito en los últimos cinco minutos.

Lo que me interesa de mi definición (derechos reservados, aunque no pondré paypal como algunos FANs de WarHAMMER) es que hay tres aspectos claros y diferenciados: parecerse a Warhammer en el sistema de juego, parecerse a Warhammer en la estrategia empresarial de Games Workshop o parecerse a Warhammer en el espíritu que tiene el jugador frente al juego, sea Bolt Action o el Carcassonne. No hablo de Warhamerización de miniaturas porque el estilo fantástico con manos grandes y cabezones no es ''exclusivo''.




Libro de las Rulas. Me encantan los 90s.


No penséis que lo que voy a comentar aquí es un oda anti-Games Workshop porque ya hay infinidad de sitios que hacen de estas opiniones su pan de cada día, cosa que no entiendo porque en lo personal si no me gusta algo nada o muy poco, paso totalmente de hacerle ningún tipo de publicidad o crítica; a no ser que me pregunten. Es como si fuese por la calle con un cartel que pusiese ''Me parece de gilipollas ser crudivegano'' A pocos le interesa una opinión no constructiva, aunque sea negativa. Así que aquí no voy a dar mi opinión sobre Games Workshop, actualmente negativa; porque no voy a extenderme en hacer una crítica constructiva ni destructiva con o sin argumentos a su manera de hacer las cosas. Voy a hablar de warhamerización, no esperéis dardos envenados hacía Nottingham.





Jugadores alienados esperando la nueva edición de Warhammer.


Warhamerización en el sistema de juego: Los que llevamos tiempo en este mundo o hemos investigado ediciones anteriores, sabemos que al principio Warhammer como juego de batallas estratégicas, sea su versión fantástica o la del nosecuantomilenio; era un juego más minimalista, por así decirlo. Menos miniaturas, menos dados, menos reglas, menos de todo. Si sumas todo eso, sale más diversión. Últimamente la escalada de locura en miniaturas, reglas y tamaño de todo es insano. Insano para el bolsillo y para el tiempo libre. Por suerte los sistemas de juego que están triunfando actualmente tienen pocas miniaturas como Infinity, algunas no usan ni dados como Malifeaux y su baraja y otros son verdaderamente simples, como Bolt Action. Antes Games Workshop tenía en sus Juegos de Especialista el filón a explotar ahora mismo, que pena que los abandonara.

Warhamerización en la estrategia empresarial: Games Workshop siempre ha sido una empresa, y como tal; su objetivo es conseguir más ventas con menos gastos. Desde su salida a bolsa el tema gastos ha sufrido un recorte brutal, sólo hay que ver que materiales intentaron usar o el tema de sus tiendas, traducciones o secciones fuera de UK. Pero ya desde mucho antes de esa salida a bolsa se ve que se ha intentado conseguir más ventas de una manera, a veces; peculiar. A nivel de juego, y sin hablar de subidas de precios que son por casi todos conocidas; cambiar las reglas de miniaturas concretas para conseguir más ventas concretas o el sistema de reglas para ventas globales, ha sido una constante en su estrategia empresarial. Viéndose una vorágine de surrealismo en este último lustro. Donde la escala de batallas ya no se sostiene, a veces literalmente.. en la mesa de tantos bichos enormes que hay.

Warhamerización en el espíritu del juego: Y he aquí el tema central de este post. Games Workshop ha sido con sus juegos, la gran iniciadora de muchos en este hobby y la dominadora absoluta durante dos décadas en aspectos como la calidad de miniaturas y publicaciones o la cantidad de jugadores en algunos de sus sistemas de juego. Pero igual que la empresa y el juego ha evolucionado, lo han hechos los jugadores. Pero a ritmos diferentes, muy diferentes. Igual que la empresa ha ido a más en su ansía de ganar dinero, los jugadores han ido a más en su ansía de ganar a secas. Crear la lista de ejército definitiva o exprimir las reglas del juego era más importante que pintar las miniaturas o divertirse, cosas que creo imprescindibles en este hobby. Incluso en partidas amistosas. Ganar era más importante que tener un ejército representativo de cada facción y lo mejor era gastarse dinero en lo mejor para machacar al contrario. Games Workshop seguía su escalada y favorecía el comportamiento de este tipo de jugadores, un feedback enfermizo para el resto de la comunidad que veía como la misma comunidad y la empresa que la sustentaba se alejaban a años luz de ese espíritu del juego. De divertirse. Como dijo el gran Rick Priestley cuando aún estaba en GW: ''Jugadores más interesados en jugar con las reglas que con el juego''




Priestley y Warhammer 90,210 si que 
era un pasado despiadado. 


¿Y qué es el espíritu del juego? Hay dos puntos clave:

El primero para mi es seguir fiel al juego, a la facción, al rol que tengas dentro del sistema de juego o al trasfondo específico. Es decir, si juegas a un juego y eres el general de un ejército de hombres bestia, compórtate como tal; conociendo el trasfondo y actuando de una manera fiel; que puede ser de muchas maneras pero seguro que no es colocando las tropas escondidas, a tope de arcos y con mucha magia... Porque esto, no es ser un hombre bestia. Si juegas a un juego en el que hay que robar una carta a un compañero de juego, hazlo. Es ser fiel al juego y a su espíritu. Hace tiempo jugué una partida al Zombicide con un nuevo jugador, que aprendió ese mismo día a jugar pero que llevaba tiempo jugando a rol y otro juegos. Le tocó un personaje muy característico y poco equilibrado, orientado a partir cabezas de moridos; así que como jugador optó por quedarse escondido toda la partida matando la cantidad de dos zombies en una partida de dos horas. ¿Por qué no seguir fiel al juego, al rol o al transfondo no es el espíritu del juego que se busca cuando un creativo hace ese sistema? Porque NO ES DIVERTIDO. Y recordemos que divertido debe de ser para el total de jugadores, y sea como sea: por encima de cualquier cosa.

Lo segundo es no exprimir las reglas, buscar cada vacío legal del sistema creado para aprovecharse y sacar beneficio. Hay personas que se dedican a discutir cada regla, pero solo en un caso: sino les favorece. No es lo mismo intentar aclarar una regla, o tener dudas; que machacar con cada regla buscando tu beneficio. No hay que olvidar que si discutes por una regla en un juego quizá te estés tomando demasiado en serio el juego, y así deja de ser un juego.. Entre otras cosas, deja de ser divertido. Estuve hace poco en un torneo de Bolt Action y no discutí ninguna regla, incluso me perjudiqué en situaciones por que la partida fuese dinámica y divertida en vez de remirar las reglas y apurar en explicaciones e interrupciones. Sé que en un Torneo el objetivo es ganar, pero tengo tan metido en mi cabeza que este hobby pierde toda su esencia en entornos sin espíritu del juego que no soy competitivo, cuando en el resto de facetas de mi vida lo soy, y mucho. Soy tan competitivo que sé que en algún momento podré competir en un torneo, ser fiel a mi espíritu del juego y pelear por la victoria sin cambiar en mi actitud hacía el hobby.

Eclecticonsejo: Sé fiel al juego y no exprimas las reglas. Con esto vale para mantener el espíritu del juego, sea cual sea, y honrar a los otros jugadores y al sistema en si.

Ahora mismo triunfan los juegos de mesa y los de escaramuzas por los mismos motivos que el Warhammer lo hizo en su momento: pocas miniaturas, pocas reglas y mucho espíritu del juego. Es difícil salirse del rol en un juego de tablero, o exprimir las reglas porque son muy claras habitualmente. También es complicado no tener tiempo para jugar con pocas miniaturas, pintarlas y hacer una escaramuza a cualquier juego de la temática que quieras. Además, la variedad de los mismos y el entorno de ambos promueve el buenrollismo. No hay nada peor que pintar un ejercito de 200 miniaturas y que por exprimir las reglas la mitad de tu ejercito no participe más en dicha partida, lo que implica guardarlos de nuevo, lo cual es un problema de tiempo, espacio y ganas. Es peculiar como ha crecido el Oldhammer estos últimos años. La gente quiere divertirse, y esta corriente de la cual soy seguidor y fiel defensor; lo permite al 100%.

Mientras tanto, GW ha seguido y sigue en su carrera por destrozar Warhammer y hacerlo insostenible, salvo para esos jugadores sin espíritu que aquí critico. Pero no todos sobreviven a esa escalada de poder vacía-bolsillos y borreguil, así que hay muchos jugadores con esa idea malsana del hobby que derivan a otros sistemas. Pasa en todos, pero últimamente estoy viendo en Bolt Action una proliferación alarmante. Para lo cual, en un juego histórico; hay que ser un experto revienta partidas para conseguirlo.

Todo este tocho viene a como el espíritu del juego se carga sistemas enteros, como un virus. Si un jugador ve su experiencia de juego reventada por un jugador sin escrúpulos, puede que no vuelva a jugar, puede que no pase nada o puede que se convierta en otro jugador sin espíritu del juego. Repito, como un virus. Como co-creador de un juego de mesa, he estado muy pendiente de como no favorecer esto, pero el jugador sin espíritu del juego siempre va por delante. Ya lo hizo con Games Workshop y lo seguirá haciendo. La clave está en tener las cosas claras, ponerle freno, identificar lo negativo y bajarte. Sea de la empresa, del ciclo vicioso o del grupo de juego. Las empresas pueden ver un filón en esto, para hacer dinero y atar al jugador más de cerca.

Para ayudarnos a saber lo que es el espíritu del juego en esos momentos de duda, podemos recurrir a Nigell Stillman; uno de los grandes creativos de GW en su mejor época con una filosofía que para mi encaja en como veo este hobby, no a la perfección pero casi. Estos puntos los he sacado de la White Dwarf número 39, de Julio del 98. Los adaptaré a cualquier juego, no sólo a Warhammer como pretendía el bueno de Nigell en mejores tiempos para la lírica.




- Organiza un ejército de menos de 2000 puntos.


- Escribe la lista de ejército y nunca jamás la corrijas.



Básicamente a lo que se refiere aquí es que juegues con lo que tienes, no caigas en la Warhamerización de lo nuevo es mejor y lo necesito. Un buen jugador juega con lo que tiene e intentar ganar con lo que tiene, esto es sumamente divertido. Los juegos no te deben de exigir en otro aspecto que no sea el lúdico, hacerse un ejército con una lista diferente cada vez para ir apurando con lo nuevo que es lo mejor en reglas no hace la experiencia más divertida, te quema el bolsillo y quema a tus rivales y sus ganas de pasarlo bien. No confundamos esto con el coleccionismo, del cual casi todo el mundo en el hobby; sufre de buena gana.


- Que no te preocupe la derrota, aprende las lecciones y sigue practicando, juega por el puro placer de jugar.


- Asegúrate de que encaja con el trasfondo.


- Organiza y pinta el ejército, dale tres capas de barniz brillante, y después no lo toques jamás con un pincel.



Mi idea de crear un ejército, o un plan en un juego de mesa; o lo que sea; es ser fiel a lo que te gusta y a lo que quieres. Sin dejarse contaminar por el efecto de las derrotas o de la novedad. Stillman es un poco extremista, porque mejorar es parte de todo en la vida; pero creo que queda claro el concepto que subyace entrelineas. Subyace, creo que me vuelvo más repelente cuanto más escribo.


- Ponle un nombre a cada regimiento y personaje.


- Ni siquiera dispongas de unidades adicionales o alternativas, mantente fiel a lo que tienes.


- Fabrica una maleta en la que quepa exactamente tu ejército.


- Libra siempre todas las batallas con el mismo ejército y nunca lo cambies.


En mi último proyecto, en el que sigo inmerso por cierto; cree en Bolt Action una lista de Marines de Iwo Jima fijándome en documentales, artículos, películas, libros, etc; creando una idea de que quería para jugar, independientemente de que fuese mejor o peor según las reglas. Mi idea era crear un ejército fijo , y en eso estoy. No hay que ser extremista en nada, porque es malo; pero aquí Nigell ataca la línea de flotación del efecto gamusino.. Me gustaría saber que opina sobre la empresa por la que le conocemos y su filosofía ahora mismo.


- Libra las batallas grandes con tus 2000 puntos, y manda al diablo las posibilidades de victoria.


- Nunca cambies tu ejército de ningún modo, resiste todas las tentaciones.


El primer punto puede parecer una locura (o lo es) pero creo que Nigell sigue incidiendo en que la partida o el juego es más importante que las reglas. Todo el mundo debe de experimentar en cualquier juego ese momento de David contra Goliat; porque es muy enriquecedor dejando de lado las reglas y poniéndote en el papel del rival más débil, lo cual encaja perfectamente en el espíritu del juego. Estar del otro lado, siendo Goliat también forma parte de este espíritu, pero no por las reglas sino porque a veces el juego es así, como la vida; injusto. Y no hay nada más gracioso que tener todo en tu contra para hacer lo que te salga de la ***** y volverte loco a lo John McClane, porque no tienes nada que perder. Y eso si que forma parte de lo que busco como jugador.


- Que la miniatura lleve el objeto mágico apropiado, sin importar si tienes que transformarla.


- Lo que se ve en el ejército es lo que hay, tómatelo en el sentido literal.


Básicamente es repetir de nuevo: adáptate al rol que tienes y ve a muerte con ello. Si el sistema de juego funciona, vas a tener muchas posibilidades de competir y de divertirte. Además, los seres humanos funcionamos de puta madre cuando nos ponen un rol determinado y no nos salimos de el; adaptándonos al entorno y a los objetivos. Haz lo mismo cuando juegues, relájate y simplemente juega.




- Concédele a tu oponente el beneficio de la duda.


- ¿A quién le importa si tu oponente se sabe de memoria la composición exacta de tu ejército?


- Que las únicas sorpresas que des sean tu despliegue y tus movimientos tácticos.


- Cuando ganes una batalla, la calidad de tu mando estará más allá de toda duda.




No discutas las reglas, que más da lo que lleve el otro jugador si tu ya llevas lo que te gusta; o que importa como está jugando otro jugador si tu sigues fiel a tu plan, a lo que quieres; porque esa ya es divertido. Y obviamente, como jugador con espíritu del juego, debes honrar al juego y a tus contrincantes; no te dejes ganar o se lo pongas fácil. Usa tus herramientas, no exprimas las reglas y métete en el rol que quieras para hacerlo.



Viva Oldhammer


Este post nació al leer una lista de ejército concreta de Bolt Action y la explicación del jugador de su uso y su estrategia. En dicha aclaración usaba términos como ''barrer'' o ''destrozar'', lo cuál en este juego; donde el objetivo en una partida solo consiste una de cada seis veces en eliminar a tu oponente, era la excusa que tuve para ponerme a escribir toda esta mierda que ya termino, lo prometo. Espero que todos vosotros, los que os aventuréis a leer; tengáis claro vuestro propio espíritu del juego. Tomaros un momento a analizarlo para que no perdáis el objetivo final que perseguimos todo con este hobby: Si, divertirnos (que apenas he dicho)


En mi última frase me voy a felicitar por no usar el término culoduro ni una sola vez durante el post. Por cierto, no lo busquéis en google imágenes; por vuestro bien.